Los Miserables. Retrato de una sociedad muy actual

Mientras, a consecuencia de las leyes y de las
costumbres, exista una condenación social que
cree artificialmente infiernos en plena civilización,
y enturbie con una fatalidad humana el destino, que
es divino; mientras no se resuelvan los tres
problemas del siglo: la degradación del hombre en
el proletariado, la decadencia de la mujer por el
hambre, la atrofia del niño por las tinieblas;
mientras en ciertas regiones sea posible la asfixia
social; en otros términos, y desde un punto de vista
más dilatado aún, mientras haya ignorancia y
miseria sobre la tierra, los libros de igual
naturaleza que éste podrán no ser inútiles.
VICTOR HUGO,
Hauteville-House, 1.º de enero, 1862

No son inútiles aun; es triste pero después de casi 2 siglos, a pesar de la tecnología y la globalización, cada problema social que menciona Víctor Hugo existe en la actualidad.

La prostitución, que al igual que en el siglo de Víctor Hugo, continua siendo sinónimo de esclavitud en nuestros días; la indigencia de la niñez, la injusticia social, la opulencia de unos, la miseria de otros, la indiferencia de todos.  Este autor, en esta novela expone la importancia de la educación, para acceder a la libertad.  Educación que en la mayoría de las constituciones de los países contemporáneos es un derecho fundamental del hombre pero que solapadamente nuestros gobiernos atacan, disminuyendo calidad, pagando mal a los profesores y mezquinando los presupuestos que para este rubro son destinados. Hoy mas personas acceden a una educación discriminatoria, que no se nota a simple vista. Solo hay que comparar el nivel que alcanzan los muchachos de colegios públicos con el que alcanzan los muchachos educados en colegios privados.

No hemos mejorado mucho, me atrevería a decir que la situación esta un poco peor, pues aunque las leyes son mas justas, son acomodadas a tu nivel económico o social, ya no existen las damas, ni los caballeros, las buenas maneras se han transformado en una especie de mal gusto generalizado.

Mi ciudad por ejemplo, esta dividida en estratos. El cero alberga los indigentes, el 1 los mas miserables que viven en chozas en sitios peligrosos o invasiones, el 2 los pobres que viven en barrios que han sido levantados a punta del esfuerzo de la comunidad, tienen un poco mas pero también carecen de mucho. El tercer es la clase media baja que se entremezcla con el estrato anterior, gente trabajadora pero en su mayoría con muchas deudas gracias a un sector bancario que vende una idea de consumismo que se paga muy caro. El 4 son la clase media alta y el 5 la clase alta. Cinco divisiones para organizar a los pobres, una sola para organizar a los ricos.

En mi país, la gente ya no lucha, hay una cultura de sálvese quien pueda, pero esto no es culpa de nuestra generación. Colombia viene de una guerra no declarada como tal; desde hace tanto. Nuestra historia esta llena de sangre de inocentes, de impunidad, de dolor. Cuando uno es victima de una injusticia mejor es callar que morir. Así que vivimos en una país muy parecido al que Sussane Colins pinto en  su obra los Juegos del Hambre.

Bueno pero volvamos a nuestro libro; anoche leí los últimos capítulos, llore mucho, me dejo grandes y profundas reflexiones sobre mi vida, sobre mi papel en el mundo. Es que es imposible leer esta obra maestra  sin sentirse aludido, triste  y desconsolado pero a su vez sentirse esperanzado. Pues es una historia con moraleja.

El personaje principal de la historia Jean Valjean tienes varias crisis éticas a través de la historia, en varias ocasiones se ve en la terrible disyuntiva de sacrificar su propio beneficio al de los demás. En estas crisis éticas pasa largas horas de meditación, donde su ser lucha contra el mismo. Yo internamente me sentí muy inferior al desear que este personaje tan sufrido, de buen corazón, buscara su propia felicidad. Me di cuenta que ante estos dilemas tan grandes, lo mas seguro es que buscaría mi beneficio.

Primer dilema, Jean Valjean ahora es el Señor Magdalena, respetado por todos, dueño de una fabrica, alcalde del pueblo que ha hecho progresar.  En ese punto un desconocido es acusado de robar unas manzanas y como se parece físicamente a nuestro personaje, es acusado de ser reincidente. Le darán cadena perpetua. ¿que hacer? si no hace nada, quedara por siempre liberado de su pasado, si se descubre volverá a presidio, su trabajo sera perdido, sus ayudas a los pobres serán suspendidas, la fabrica cerrara, las personas que de él dependen se verán afectadas. Dios y su conciencia son los únicos que sabrán la verdad. Se denuncia.

Segundo dilema, Jean Valjean descubre que Cosette se ha convertido en una hermosa jovencita, puede dejarla en el convento y  disfrutar de esta compañia el resto de su vida o debe actuar en beneficio de la jovencita y dejarla que conozca el mundo, antes de que tome su decisión de ser monja. Esta decisión es mucho mas fácil, todo padre o madre que ame verdaderamente a sus hijos desea su felicidad por sobre la suya.

Tercer dilema, proteger a Marius. Jean Valjean no quiere a este muchacho, pues siente en su corazón los celos de un padre, no soy hombre pero tuve un padre muy celoso y creo que aun no quiere mucho a mi marido. El caso es que el amor que siente por Cosette lo insta a proteger su felicidad por sobre todas las cosas, así que se convierte en el ángel protector de aquel muchacho que le quitara a su hija.

Cuarto dilema, decir la verdad. Que le costaba quedarse callado y disfrutar de una vida en familia en sus últimos años, porque hablar y decir simplemente aquello que lo perjudicaba. Este ser nunca se considero lo suficiente bueno para merecer la felicidad completa. Marius necesitaba saber, antes de traerlo a vivir en su casa, que él era un convicto, que era un ladrón. El muchacho merecía saber, aunque esto significara perder para siempre su amada Cossette, ademas necesitaba usar su verdadero nombre porque estaba cansado de mentir, mientra fue en beneficio de su hija, la mentira estaba justificada, cuando fue en beneficio propio la mentira lo hacia indigno.

Que personaje, grande Víctor Hugo haber plasmado así, las capacidad que tiene el hombre de ser sublime o de ser ruin. En su obra se puede ver su pensamiento, sus reflexiones ante un mundo tan incongruente, donde la bondad y la maldad viajan juntas a través del tiempo. donde lo mejor y lo peor del ser humano queda plasmado, tan crudamente que se estremece tu corazón al imaginarse el panorama descrito con letras.

En medio de su pensamiento revolucionario, se puede ver una fe ciega en Dios  y ve en el amor, la luz que puede salvar a la humanidad de si misma. como el mismo dice:

“Amigos míos, retened esto: no hay malas hierbas ni hombres malos. No hay más que malos cultivadores”
— Victor Hugo

Mi libro, Los Miserables

Hay libros que llegan al alma, pues este es uno de esos. Me costo mucho encontrar una versión en español  completa. Voy en la pagina 125; no pude continuar, tengo que hacer un receso pues estoy muy conmovida. A veces cuando tenemos susceptibilidad por algún tema y este es abordado en un libro, una película o una novela, nuestro corazón se arruga. Pues eso me paso en estas primeras paginas.

Creo que si hoy me preguntan ¿cual es el personaje favorito de todas las obras que he leído? les respondería que el Monseñor Bienvenido, es ese clérigo que siempre he querido encontrar, ese guía espiritual que todos necesitamos, ese ser superior que vive sus creencias y reparte amor. En el libro acaba de morir, mi pausa se debe a este hecho, cuenta la historia que hacia muchos años estaba ciego y él hacia la siguiente reflexión:

“Ser ciego y ser amado, es, en este mundo en que nada hay completo, una de las formas más extrañamente perfectas de la felicidad. Tener continuamente a nuestro lado a una mujer, a una hija, una hermana, que está allí precisamente porque necesitamos de ella; sentir su ir y venir, salir, entrar, hablar, cantar; y pensar que uno es el centro de esos pasos, de esa palabra, de ese canto; llegar a ser en la oscuridad y por la oscuridad, el astro a cuyo alrededor gravita aquel ángel, realmente pocas felicidades igualan a ésta. La dicha suprema de la vida es la convicción de que somos amados, amados por nosotros mismos; mejor dicho amados a pesar de nosotros; esta convicción la tiene el ciego. ¿Le falta algo? No, teniendo amor no se pierde la luz. No hay ceguera donde hay amor. Se siente uno acariciado con el alma. Nada ve, pero se sabe adorado. Está en un paraíso de tinieblas.”

Ya que nunca encontré en mi camino un ser como este, agradezco a Víctor Hugo haberlo creado, pues de ahora para siempre sera mi único guía. Ojala los clérigos, pastores y todos aquellos que dicen seguir a Dios, tomaran como ejemplo la vida de este personaje, descrito por este autor.

Bueno, yo seguiré con mi lectura…