Drácula de Bram Stoker

A medida que fui avanzando en la lectura de esta hermosa novela, fueron apareciendo  ciertos detalles que me hicieron pensar que este escritor, era diferente de otros autores de la época, pude ver ciertos comentarios dando un valor elevado a la inteligencia de la mujer, dándonos un protagonismo que difícilmente he encontrado en los libros del siglo XIX; asi que busque su biografía, gratamente el señor Bram Stoker fue criado por su madre una feminista militante de aquellos tiempos, esta honorable mujer tuvo un papel trascendental en el desarrollo creativo de su hijo, de esta forma quedaron confirmadas las sospechas, Bram Stoker era feminista o por lo menos no se creía superior a la mujer.

En cuanto  al libro, me cautivaron varios de sus personajes, pero Mina se llevo la estrella de oro, creo que el cine la ha mantenido un poco ignorada, y le han dado un mayor protagonismo al sarcástico Van Helsing o al mismo Drácula. Mina es una muchacha  sencilla, muy organizada, muy enamorada de su esposo; para los que han visto la película, quiero aclararles que ella no esta enamorada del Conde Drácula, este la convierte, en venganza  de los hombres que destruyeron sus nidos. Pero volviendo a Mina, es gracias a ella, a su inteligencia, previsión y nivel organizativo que logran llevar a cabo la cacería del monstruo. Mina es una mujer capaz de hacerle pequeñas bromas el profesor Van helsing, es una maestra en taquigrafía, y tiene varios pensamientos que la hace, para mí, una mujer bastante feminista;  el mismo profesor dice que “tiene el cerebro entrenado como el de un hombre“.

En un principio quieren tenerla al margen, para protegerla pero pronto comprenden que ella les, es indispensable. Mina lucha contra el poder que adquiere el conde sobre ella y trata de conservar su libre albedrío, convirtiendo ese poder en algo que juega en contra de Drácula. Es  en definitiva un personaje grandioso, si pensamos en las limitaciones que tenían las mujeres de la época, ella es respetada y protegida por los hombres pero también es valorada como un igual.

El que sigue es Jonathan es un hombre tan dulce, sufre tanto en trama de la historia, ama y busca proteger a su esposa, el amor aquí esta representado por esta hermosa pareja que basa su amor, en la confianza, entre ellos no hay secretos. La película del 2002, que es una adaptación grandiosa; se invento ese romance de Nina con Drácula, en el que hacen ver el matrimonio de esta chica con Jonathan como si fuera un deber pero esto en el libro no es así.

El Conde  Drácula, que pinta Bram Stoker, es básicamente un criminal con muchos poderes, pero también con grandes debilidades. El objetivo de ir a Londres, no es buscar a su novia, es tener mas acceso a las personas, a mas alimento. Es demasiado egoísta para amar, la verdad es que leyendo la novela en la que se han basado tantas historias sobre vampiros, donde los muestran como seres capaces de amar obsesiva y ardientemente, no entiendo de donde sacaron esa idea. Desde el punto de vista psicológico, se puede decir que Drácula es un esclavízador de la mujer, pues una vez convertidas en vampiros pasan a ser parte de una especie  harem donde se complacen todos sus deseos;  mientras Jonathan es el simbolismo de lo que debe representar un esposo, quien escucha a su esposa y la toma como su igual. En el cine por el contrario, la mujer pasa a ser liberada sexualmente cuando es convertida por su vampiro y Jonathan pasa a ser el que las esclaviza capturandola en su labor de esposa.

Drácula desprende un horrible hedor a muerte por su boca, sus actos son criminales, y como criminal es juzgada su mente. Aquí les dejo un análisis del conde hecho por  el propio Van Helsing:

En los criminales existe esa peculiaridad. Es tan constante en todos los países y los tiempos, que incluso la policía, que no sabe gran cosa de filosofía, llega a conocerlo empíricamente, que existe. El criminal siempre trabaja en un crimen…, ese es el verdadero criminal, que parece estar predestinado para ese crimen y que no desea cometer ningún otro. Ese criminal no tiene un cerebro completo de hombre. Es inteligente, hábil, y está lleno de recursos, pero no tiene un cerebro de adulto. Cuando mucho, tiene un cerebro infantil. Ahora, este criminal que nos ocupa, está también predestinado para el crimen; él, también tiene un cerebro infantil y es infantil el hacer lo que ha hecho. Los pajaritos, los peces pequeños, los animalitos, no aprenden por principio sino empíricamente, y cuando aprenden cómo hacer algo, ese conocimiento les sirve de base para hacer algo más, partiendo de él. Dos pousto, dijo Arquímedes, ¡dénme punto de apoyo y moveré al mundo! El hacer una cosa una vez es el punto de apoyo a partir del cual el cerebro infantil se desarrolla hasta ser un cerebro de hombre, y en tanto no tenga el deseo de hacer más, continuará haciendo lo mismo repetidamente, ¡exactamente como lo ha hecho antes!

Exacto Drácula a pesar de tener muchos siglos es un ser inmaduro y predecible, eso explica que a la larga sea tan fácilmente destruido, por seres humanos, limitados en fuerza pero con grandes convicciones espirituales, “arriba de Dios no hay nada”  reza el adagio y con él de nuestro lado nada nos vencerá. En un principio Van Helsing piensa que se topa con un gran oponente pero en medio de la lucha se hace consciente de esta gran debilidad.

Sobre la adaptación cinematográfica del 2002, me pareció que es de las pocas que estuvieron a la altura del clásico que quisieron representar en la pantalla grande. Aunque no me gusto el personaje de Mina en la película sencillamente la bajaron de nivel, comparada con la Mina del libro.

Bueno me imagino que abra quienes se sentirán descrestados por el profesor Van Helsing, a mi me pareció un personaje grandioso,  con su sarcasmo e inteligencia. Pero yo, me quedo con Mina y con Jonathan; son mis favoritos.

La venganza de montecristo

Los pecados del padre, los pagaran los hijos hasta siete generaciones“.

Esta es la frase extraída de la biblia que el Conde utiliza para excusar su  venganza, la cual no solo va dirigida a los que le causaron penas; también a sus familias. Cosa que me parece realmente cruel y que al final del libro se voltea en su contra hiriendo precisamente a quienes él aprecia y quiere proteger.

El poder que da el dinero, permite que los seres humanos lleguemos a pensar que somos como dios, eso se ve constantemente cuando hombres en medio de su arrogancia se creen superiores tan solo porque el mismos Dios les has dado ciertos privilegios; ignorando que estos también se les han dado con una gran responsabilidad. No es malo ser rico, lo realmente malo es que teniendo los medios para hacer mucho bien, este no se haga o peor aun, se utilicen para el mal.

El conde trato de ser un dios todo poderoso, trato de castigar el mal y de hacer el bien a quien el consideraba que se lo merecía. Incluía en su venganza la familia de sus enemigos, personajes que consideraba tan malvados como sus padres. Error mayúsculo pues de un padre malo puede salir un hijo bueno, es el caso de la pobre Valentina que estuvo a punto de morir.

La venganza contra Villefort, fue para mi la mas cruel; puedo entenderlo porque el fue el mayor causante de las penas del conde, que por su ambición, tomo la decisión de eliminar cualquier huella de la traición política de  su padre. Era un hombre ambicioso pero a mi parecer no era malvado, era  demasiado cuadriculado para serlo. Una de esas personas que siguen a las reglas solo cuando, seguirlas no requiere ningún tipo de sacrificio propio, pero cuando  afecta a sus intereses se justifica en los fines que quiere conseguir, que siempre suelen ser nobles. Villefort pierde todo ser amado y se queda solo, enloquecido de dolor, la muerte arrasó con los habitantes de su casa, que pena tan cruel le es impuesta por sus crímenes.

En cuanto, a Gaspard Caderousse, ese personaje que lo sabia todo pero no se opuso, ese ser que envidiaba la suerte del joven Edmundo, es para mi el mas despreciable,  desde todo punto de vista, su historia a través de la novela, es la de un hombre guiado por la ambición, la envidia y la traición, es como esos seres solapados que te muestran una cara amable mientras acarician el cuchillo tras su espalda. En palabras del Conde:

Escucha por ti ese Dios que rehúsas reconocer en tus últimos momentos. Te había dado salud, fuerzas y ocupación, amigos, y en fin, la vida se lo presentaba tal cual puede desearla el hombre cuya conciencia está tranquila. En lugar de aprovechar estos dones que el Señor rara vez concede con toda su plenitud, he aquí lo que has hecho. Te has entregado a la pereza, a la borrachera y has vendido a uno de tus mejores amigos…

–Óyeme bien –continuó el abate–. Cuando vendiste a tu amigo, empezó Dios, no por castigarte, sino por advertirte. Caíste en la miseria y tuviste hambre, pasaste la mitad de tu vida codiciando lo que hubieras podido adquirir, y ya pensabas en el crimen, dándote a ti mismo la disculpa de la necesidad, cuando Dios obró un milagro, cuando Dios te envió por mi mano, cuando más miserable estabas, una fortuna inmensa para ti, que nada habías poseído. Pero esta fortuna inesperada e inaudita te parece insuficiente desde el momento en que empiezas a poseerla. Quieres doblarla. ¿Y por qué medio? Por el del asesinato. La doblas, pero Dios te la arranca, conduciéndote ante la justicia humana…

Pero por tercera vez, miserable, te pones a tentar a Dios. No tengo bastante –dijiste–, cuando nunca habías poseído tanto, y cometes otro crimen sin motivo, y que no tiene disculpa. Dios se ha cansado. Dios te ha castigado…

La venganza contra Fernando Montego, se me hizo justa, aunque en esta historia tengo algo que anotar. Alberto y Mercedez me parecieron francamente egoístas, no me gusto su actitud de jueces ante un padre y esposo que siempre fue afectuoso y buen proveedor para su hogar.  A ella la tuvo como reina, al hijo como príncipe, mientras él fue rico y respetable estuvieron a su lado pero cuando todo cambio lo abandonaron.

Me alegró mucho que el Conde de Montecristo no volviera con Mercedez, ella simplemente no se lo merecía. En su ultima conversación quedo claro que él ya no la amaba y a ella lo único que le importaba era su hijo, su cargo de conciencia por la muerte de su esposo y el remordimiento de no haber esperado a Edmundo, Aunque honestamente creo que ninguna mujer en el caso de Mercedez hubiese esperado 14 años,  sin saber si su amado estaba vivo o no. Si eso esperaba Edmundo creo que seguía siendo ingenuo,  injusto, hasta un poco egoísta pues en aquella época el hecho de ser mujer le obligaba a depender de la protección de un hombre, que mejor si este la amaba como Fernando.

En cuanto al Barón Danglars aplaudo la inteligencia con que fue llevado a la ruina. Su familia no era la mas bonita de la historia que se diga; creo que a su esposa y a su hija les fue bien, su hija obtuvo la libertad que anhelaba y la esposa no se quedo en la ruina, como sí, le paso a Mercedez. Los movimientos financieros que se hicieron a  lo largo de la novela fueron tomados como prueba de la brillantez y conocimientos que de la economía de su época poseían los escritores de la historia.

Bueno con esto termino la serie de post que sobre el Conde quería escribir. Los invito a que se la lean, no se asusten por lo grande del libro, pues les aseguro que no tiene parte mala.

 

EL conde de Montecristo. La pelicula 2002

Me gusto el Montecrito que interpreto James Caviezel, es exacto a la descripcion de Edmundo Dantes, del libro y esta interpretacion es lo mas destacado de una pelicula que se inventa totalmente la historia, no se porque; pues la novela escrita por Alejandro Dumas tiene todas las características para convertirse en una excelente película.

¿Por que se inventaron que Edmundo había conocido a Napoleón?, ¿por que se inventaron esa amistad con Fernando Montego?. Quisieron hacer mas dramática las escenas del castillo de If con los azotes anuales, que en el libro no existieron y que no eran necesarias. pero lo que mas me dolió fue la escena en que Edmundo cae al agua y se lleva a su carcelero para después matarlo a cuchilladas; acto que desvirtúa totalmente el carácter del personaje creado por Dumas, a quien no le pasaba por la mente el atacar a su carcelero para acceder a la libertad, quien tenia un código de ética; inculcado por el Abate Faria, que incluía el respeto por la vida, el desprecio a los duelos y al suicidio. Desde este momento me desencante de la película.

Ahora bien, la escena del globo, es ridícula, innecesaria y debió ser muy costosa, estos recursos, en tiempo y dinero, pudieron ser mejor usados ciñéndose un poco mas a la trama. A partir de este momento la película empieza a inventar una historia totalmente distinta, como ya había mencionado. No merece el titulo que lleva pues lejos de ser una adaptación mas bien parece ser una historia diferente que simplemente se basa en El Conde de Montecristo.

Hay otra adaptación en una serie francesa, pero con solo ver los primeros 20 minutos, deje de verla, pues a una película le perdono que omita, invente y modifique la historia original, en aras de la falta de tiempo o presupuesto, pero en una serie, no lo perdono; además  Gérard Depardieu no me gusto como Edmundo.

Esperemos pues que en el futuro podamos ver una verdadera adaptacion de esta excelente novela.

El conde de montecristo

Considerada el mejor trabajo de Alejando Dumas padre, es una novela en 3 tomos escrita en tercera persona, desde la óptica de los  diferentes personajes principales. Trata sobre un joven llamado Edmundo Dantes, quien es acusado injustamente de traición al Rey.

Se puede decir que el viaje de Edmundo Dantes es un viaje hacia la sabiduría, empieza siendo un muchacho ingenuo, transparente e inteligente, después cae al infierno siendo despojado de todo, su familia, su dignidad, hasta de su deseo de sobrevivir pero en el momento de mayor desesperación y tristeza encuentra una luz un ser que se convierte en su guía; el Abate Faria, su maestro, el hombre que le inyecta conocimiento y esperanza.

Su  guia muere cuando ya no es necesario y se convierte en su libertad. Despues empieza su viaje hacia la venganza, busca ser un dios Justiciero, pretende castigar a los malos y ayudar a los buenos pero tan solo es un desencadenador de eventos que terminan saliendo de sus manos.

El mismo lo reconoce:

–Miro mal lo pasado –dijo–, y no puedo haberme engañado así. ¡Cómo! –continuó–, ¡el objeto que me había propuesto sería un objeto insensato! ¡Cómo!, ¡habría andado un camino equivocado por espacio de diez años! ¡Cómo!, ¡una hora bastaría para probar al arquitecto que la obra de todas sus esperanzas era, si no imposible, al menos sacrílega!

El dolor que le causa ver su obra culminada es grande, pero es la lección que le hace falta, es el momento de apreciar que fue bendecido, que debió mirar hacia el futuro, porque si bien sus enemigos le quitaron 14 anos, el les dedico otros diez, tiempo perdido en el odio.

Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y hermosa es la vida.

A su vez, este pobre desdichado se convierte en guía y protector de Maximiliano y Valentina. La sabiduría debe ser transmitida, esa es la razón de la anterior frase dirigida a estos últimos, en su ultima carta.

¡Confiar y esperar!“. Es la máxima, al final de tan larga historia, confiarle a Dios todos nuestras penas, solo él puede consolarnos y su justicia es perfecta. Siempre hay un mañana, no hay que desesperar.

 

Persuasión, la falsa pasividad de Ana

Persuasión es de esas obras que me dejan en un principio una mala sensación pero después de unos días en que he reflexionado en lo que quiso decir su autor, empiezo verla con otros ojos.

Es que Ana con su tolerancia a los malos tratos que recibe de parte de su familia, no es el tipo de heroína que me gusta. Es una mujer  que se dejo llevar por los consejos de su amiga, Lady Russel, a quien consideraba su segunda madre; y no se caso con el hombre que amaba por ser este pobre. Al inicio de la historia vive con su padre y su hermana, par de seres egoístas, vanidosos y superficiales, que no ven en ella mas que una persona insignificante.

Al avanzar en la historia poco a poco se van viendo mas cosas en Ana, que son dignas de analizar, en varias escenas, ella es la única que no se desborona ante una situación difícil; atiende a su sobrino cuando se accidenta, mientras su hermana y cuñado están devastados. Otra escena que da cuenta de esta fortaleza es cuando Louisa Musgrove se cae, y es Ana la que le brinda los primeros auxilios. Tampoco se deja impresionar por los modales y la apariencia de su primo, William Elliot; ya que desde el primer momento de conocerlo su instinto enciende todas las alarmas en su contra.

Es una mujer, sencilla, fuerte, inteligente, sensible y con buen juicio. Ademas la autora la retrata al inicio del libro como una mujer que a perdido la lozanía de sus años de juventud, pero al avanzar la historia, su belleza comienza resurgir, despertando de nuevo el interés de su amado y de su primo.

Persuasión fue escrito cuando Jean Austen ya era una mujer mayor de los 30 años, difiere de sus libros anteriores en la edad de sus heroínas, por lo tanto Ana es muy madura, muy puesta en su lugar, totalmente resignada a su destino hasta que descubre que su amado, el Capitán Frederick Wentworth, aun la ama. En ese momento Ana, se convierte en una luchadora, que pelea por su felicidad y realmente le importa poco lo que piensen sus familiares y amigos. !bravo Ana!.

Reflexión del Capitan Harville y Ana en Persuasión

Hermoso dialogo que intenta explicar las diferencias entre el amor de hombres y mujeres.

“-olvidar, no estaría en la naturaleza de ninguna mujer que amara de verdad.

El capitán Harville sonrió y dijo:

-¿Pide usted este privilegio para su sexo?

Y ella, sonriendo también, dijo:

Sí. Nosotras no nos olvidamos tan pronto de ustedes como ustedes se olvidan de nosotras. Quizá sea éste nuestro destino y no un mérito de nuestra parte. No podemos evitarlo. Vivimos en casa, quietas, retraídas, y nuestros sentimientos nos avasallan. Ustedes se ven obligados a andar. Tienen una profesión, propósitos, negocios de una u otra clase que los llevan sin tardar de vuelta al mundo, y la ocupación continua y el cambio mitigan las impresiones.

-Admitiendo que el mundo haga esto por los hombres (que sin embargo yo no admito), no puede aplicarse a Benwick. El no se ocupaba de nada. La paz lo devolvió en seguida a tierra, y desde entonces vivió con nosotros en un pequeño círculo de familia.

-Verdad -dijo Ana-, así es; no lo recordaba. Pero, ¿qué podemos decir, capitán Harville? Si el cambio no proviene de circunstancias externas debe provenir de adentro; debe ser la naturaleza, la naturaleza del hombre la que ha operado este cambio en el capitán Benwick.

-No, no es la naturaleza del hombre. No creeré que la naturaleza del hombre sea más inconstante que la de la mujer para olvidar a quienes ama o ha amado; al contrario, creo en una analogía entre nuestros cuerpos y nuestras almas; si nuestros cuerpos son fuertes, así también nuestros sentimientos: capaces de soportar el trato más rudo y de capear la más fuerte borrasca.

-Sus sentimientos podrán ser más fuertes -replicó Ana-, pero la misma analogía me autoriza a creer que los de las mujeres son más tiernos. El hombre es más robusto que la mujer, pero no vive más tiempo, y esto explica mi idea acerca de los sentimientos. No, sería muy duro para ustedes si fuese de otra manera. Tienen dificultades, peligros y privaciones contra los que deben luchar. Trabajan siempre y están expuestos a todo riesgo y a toda dureza. Su casa, su patria, sus amigos, todo deben abandonarlo. Ni tiempo, ni salud, ni vida pueden llamar suyos. Debe ser en verdad bien duro -su voz falló un poco- si a todo esto debieran unirse los sentimientos de una mujer.

-Nunca nos pondremos de acuerdo sobre este punto -comenzó a decir el capitán Harville, cuando un ligero ruido los hizo mirar hacia el capitán Wentworth. Su pluma se había caído; pero Ana se sorprendió de encontrarlo más cerca de lo que esperaba, y sospechó que la pluma no había caído porque la estuviese usando, sino porque él deseaba oír lo que ellos hablaban, y ponía en ello todo su esfuerzo. Sin embargo, poco o nada pudo haber entendido.

-¿Ha terminado usted la carta? -preguntó el capitán Harville.

-Aún no; me faltan unas líneas. La terminaré en cinco minutos.

-Yo no tengo prisa. Estaré listo cuando usted lo esté. Tengo aquí una buena ancla -sonriendo a Ana-; no deseo nada más. No tengo ninguna prisa. Bien, miss Elliot -bajando la voz-, como decía, creo que nunca nos pondremos de acuerdo en este punto. Ningún hombre y ninguna mujer lo harán probablemente. Pero déjeme decirle que todas las historias están en contra de ustedes; todas, en prosa o en verso. Si tuviera tan buena memoria como Benwick, le diría en un momento cincuenta frases para reforzar mi argumento, y no creo que jamás haya abierto un libro en mi vida en el que no se dijera algo sobre la veleidad femenina. Canciones y proverbios, todo habla de la fragilidad femenina. Pero quizá diga usted que todos han sido escritos por hombres.

-Quizá lo diga… pero, por favor, no ponga ningún ejemplo de libros. Los hombres tienen toda la ventaja sobre nosotras por ser ellos quienes cuentan la historia. Su educación ha sido mucho más completa; la pluma ha estado en sus manos. No permitiré que los libros me prueben nada.

-Pero, ¿cómo podemos probar algo?

-Nunca se podrá probar nada sobre este asunto. Es una diferencia de opinión que no admite pruebas. Posiblemente ambos comenzaríamos con una pequeña circunstancia en favor de nuestro sexo,- y sobre ella construiríamos cuanto se nos ocurriera y hayamos visto en nuestros círculos. Y muchas de las cosas que sabemos (quizá aquéllas que más han llamado nuestra atención) no podrían decirse sin traicionar una confidencia o decir lo que no debe decirse.

-¡Ah -exclamó el capitán Harville, con tono de profundo sentimiento-, si solamente pudiera hacerle comprender lo que sufre un hombre cuando mira por última vez a su esposa y a sus hijos, y ve el barco que los ha llevado hasta él alejarse, y se da vuelta y dice: “Quién sabe si volveré a verlos alguna vez”! Y luego, ¡si pudiera mostrarle a usted la alegría del alma de este hombre cuando vuelve a encontrarlos; cuando, regresando de la ausencia de un año y obligado tal vez a detenerse en otro puerto, calcula cuánto le falta aún para encontrarlos y se engaña a sí mismo diciendo: “No podrán llegar hasta tal día”, pero esperando que se adelante doce horas, y cuando los ve llegar por fin, como si el cielo les hubiese dado alas, mucho más pronto aún de lo que los esperaba! ¡Si pudiera describirle todo esto, y todo lo que un hombre puede soportar y hacer, y las glorias que puede obtener por estos tesoros de su existencia! Hablo, por supuesto, de hombres de corazón -y se llevó la mano al suyo con emoción.

-¡Ah! -dijo Ana-, creo que hago justicia a todo lo que usted siente y a los que a usted se parecen. Dios no permita que no considere el calor y la fidelidad de sentimientos de mis semejantes. Me despreciaría si creyera que la constancia y el afecto son patrimonio exclusivo de las mujeres. No, creo que son ustedes capaces de cosas grandes y buenas en sus matrimonios. Los creo capaces de sobrellevar cualquier cambio, cualquier problema doméstico, siempre que… si se me permite decirlo, siempre que tengan un objeto. Quiero decir, mientras la mujer que ustedes aman vive y vive para ustedes. El único privilegio que reclamo para mi sexo (no es demasiado envidiable, no se alarme) es que nuestro amor es más grande; cuando la existencia o la esperanza han desaparecido.

No pudo decir nada más, su corazón estaba a punto de estallar, y su aliento, entrecortado.

-Tiene usted un gran corazón -exclamó el capitán Harville tomándole el brazo afectuosamente-. No habrá más discusiones entre nosotros.”

Amor de hermanas, su madre y su familia

“Sentido y Sensibilidad” es el primer libro que me leí de Jean Austen, el que me enganchó con esta escritora. Tiene una trama muy sutil, aunque está llena de eventos rutinarios no deja de ser interesante. El amor entre Elinor y Mariane me conmueve profundamente, son ellas la expresión de la dualidad femenina. La primera sensata, mesurada y racional, la segunda , sensible, imprudente, inexperta e impulsiva. Ambas cargan con un dolor similar pero cada una tiene su propia forma de enfrentar su propia desilusión Mientras Elinor elije el auto control, por su propio bien y el de las personas que la rodean, Mariane elige demostrar ante todos, su tristeza, se deprime y sufre hasta el punto de enfermar.

La madre en esta historia es el arquetipo de la madre inmadura, demasiado fantasiosa, no puede ver el peligro que ronda a Mariane, demasiado ingenua para ser la guía adecuada de sus hijas. Esto lo noto repetidamente en las obras de Jean Austen, las madres están muertas, son tontas, egoístas o demasiado ingenuas. Para la mujer es extremadamente importante contar con una madre capacitada y sabia, esta se convierte en nuestras raíces, nos ayuda a ser sensatas, su guía nos despierta la intuición, nos da la oportunidad de discernir el bien del mal, lo falso disfrazado de verdad.

Otro punto que encuentro interesante de este libro en particular es la indiferencia del hermano mayor, aquel que se supone, debería cuidar de ellas, las abandona. La familia más cercana las trata con indiferencia mientras que los amigos cuyos, modales no son tan refinados, que disgustan por sus impertinencias, realmente las acogen y protegen. Bastante curioso.

Algún parecido con la realidad?. Cuantas veces nos dejamos llevar por las apariencias y la vida nos da una dura lección cuando descubrimos que aquellos a los que les hemos dado toda nuestra consideración, afecto y admiración; nos dan la espalda en el momento que más los necesitamos.

Jane nos advierte en sus relatos sobre la importancia de no dejarnos llevar por la apariencias, siempre hay en sus libros un lobo disfrazado de oveja, gente hipócrita y egoísta que siempre busca su propio beneficio. Pero también están las personas de modales simples de buen corazón, que nos brindan la esperanza de un mundo mejor.

 

 

Jane Austen

Jean Austen

Hace tiempo que quería empezar con la lectura de todos los  libros de esta escritora inglesa. He visto tantas películas basadas en sus libros, he escuchado y leído tantas referencias a esta autora que cada vez la curiosidad me inducia a leerla.

Este fin de semana empece con el primero Sentido y sensibilidad, me encanto; es una historia simple pero emotiva y cada personaje tan bellamente desarrollado que de verdad da un gusto increíble leerlo.

Al terminar de leer este libro, quede con ganas de más, así que inicie Orgullo y prejuicio me gusto aun más, no pude parar hasta terminarlo, y me declaro como muchas mujeres totalmente enamorada del señor Darcy.

Quería empezar a leer Persuasión, pero estoy en ese estado de deleite que sucede solo después de leer un maravilloso libro, aún no quiero pasar a otra historia. Así que quise ver todas las adaptaciones que pude encontrar de Orgullo y Prejuicio; la película, realmente deja mucho que desear; la serie de 6 capítulos, adaptación de la BBC, que por cierto es muy ceñida al libro; por el contrario, ese excelente.

Esta escritora británica nos deleita con la descripción de una época en que el éxito de la mujer estaba supeditada a tener un buen matrimonio. Logro ver entre sus relatos la inconformidad que esto le causaba, la forma tan sutil en que ridiculizaba la aristocracia de su época, el realce de asuntos como el amor a la familia, los valores, la educación, la búsqueda de pareja y el papel de la mujer en la sociedad; me hacen sentirla vigente a pesar de que sus libros tengan al rededor de 200 años.

Así que si no la conocen, l@s invito a que busquen sus libros; disfruten conmigo del placer de leerla.